Revista

Pedro Mena Bermúdez. Sin matrícula para taxidermias

 

Collage en un cuadernillo

 

El dado de las horas está entre ceja y ceja de la muñeca

trazada ella por manos asiáticas

peinada con esmero parisino

su desnudez no es de las Malvinas

sino de una hoja nácar y rugosa

cada línea de este escrito

es cerda de un cepillo

acicalando la oscuridad hasta abrillantar

el número treinta y dos

de una incierta página cortada

 

escruta el terapeuta

cuáles son tus deseos arrojados entre corte y corte

 

le digo poco entiendo de mensajes secretos

sólo traté de forrar el cuadernillo

hago uso rudo de este adminiculo

de alguna manera creo que él

es una llave para desactivar

la bomba instalada entre mis nervios

 

 

 

Tokio

 

Hay un verdugo que me estruja los hombros

me dice impertérrito su cuestionamiento

 

: qué has hecho

mira nomás qué has hecho

por eso te hacen lo que te hacen

 

es un verdugo no muy diestro al primer encuentro

incluso de soslayo parece encomio dibujado con esmero

luego rompe una botella

para darme con la flor del vidrio

en dónde dicen los sencillos

hay alma y corazón

 

 

 

Sin matrícula para taxidermias

 

Todavía no tengo carne para vivir

hueso a hueso voy reconociéndome

de ser algebrista

no aventajaría en tal empresa

lo cierto

es que esos domingos han cesado

al igual los brotes de asfixia en la garganta

en el adoquín donde mis ojos

encontraban su baldío

hay camas elásticas

que los vuelven a mi cara

 

 

 

Pedro Mena Bermúdez (León; Guanajuato, 1982). Ha publicado los libros: Pútrida voz (poemas 2004-2005), ICL, 2007; The City (poemas, 2009), ICL, 2010; Unheimlich (poemas 2005-2010), Fondo Editorial La Rana, 2011; y, 12 Voltios (Compilación del primer Encuentro Nacional de Poetas en León), ICL, Conaculta, INBA, 2013. Es colaborador de la revista Alternativas. Parte de su trabajo ha sido publicado en México, España, Alemania, Chile y Venezuela.

Rafael Amed Josafat. Fotógrafo. Nací en León un 4 de Febrero, el tiempo ahí se me iba en risas, viví por mucho tiempo en el centro de la ciudad. Hago fotografía por culpa de mis tías; ellas guardaban dos cámaras instantáneas; yo no tenía nada que hacer. Hice televisión por 4 años y fue una pérdida de tiempo. Ahora vivo de una cámara fotográfica, salgo sin temas precisos y edito aberraciones.

 

 

 


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