Revista

Juan Porto Granados. Diccionario de símbolos

 

Desde que mi madre enviudó

flota sin rumbo por la casa.

Cada noche se pierde en la película

donde aparece la voz de su marido

narrando la trayectoria del cometa Hale-Bopp.

Pausa la imagen cuando la roca

parece romper el curso de las aves.

Su melancolía es un bestiario.

Los animales la desgarran.

Hoy vomitó azul.

A veces mi madre se sienta frente al invierno y conversa.

Anoche soñé que los sonidos y la sombra de la nieve

la sepultaban.

 

 

Un nebuloso purasangre come hierba entre los rieles.

Un tren negro y borroso se dirige a la ciudad.

El animal está concentrado en el Jockey que derribó y murió frente a sus ojos.

El conductor está concentrado en volver a la isla para despedirse de su hijo.

Hace sonar su silbato. El animal galopa hasta desvanecerse.

El hombre ha recordado algo importante al mirar el caballo.

Viene a su mente la forma en que su madre ayudaba parir a las yeguas.

En ocasiones, cuando nadie lo veía,

jugaba con las placentas en un rincón del establo.

Metía su escuálido cuerpo

y relinchaba.

Se imaginaba patalear dentro de la matriz de la yegua,

escuchando sus órganos,

la voz de su madre ayudándolo a salir.

 

 

Diccionario de símbolos

Una pesadilla devora a otra. Lo que devuelve es un manojo de hojas ensalivadas: hay palíndromos, dibujos, ideogramas chinos, símbolos egipcios, pentagramas. Todo lo entiendo y traduzco. La alusión a la sombra se repite innumerables veces. Hace frío. Volteo hacia arriba y veo un pez que cubre la totalidad del cielo. Abre su boca y ahí está el sol que luce como una perla luminosa. Llevo el manojo de hojas con usted. Me recuesto en el diván y se lo entrego. Observo que la sombra del reloj y de la figurilla de Venus han desaparecido, al igual que la suya. Se lo hago notar y llora como un niño. Miro el piso y observo que mi sombra sigue ahí y se come a las demás.

 

 

El terrorista viaja por el Metro de Shanghai. Una mujer abre su estuche, toca submarino amarillo. Detrás, un anciano mudo reparte figurillas de Buda. Al fondo un grupo de niños vestidos como guerreros de terracota sostienen globos de helio. Debajo del asiento una columna de hormigas desprende la cabeza de otro insecto. El turista caucásico contempla la portada de una revista local: Muerte de los mil y un cortes; superpone al rostro del ejecutado Fuzhu-li una fotografía de sí mismo. El terrorista deja el maletín y sale.

 

211 muertos continúan su viaje a la próxima estación.

 

 

 

Juan Porto Granados nació en León en 1986.

 

 

 


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