Pedro Mena Bermúdez. El poema se vuelve contra el poeta

 

El poema se vuelve contra el poeta

 

Soy un poema y conozco al autor de mis letras

hombre tenso y con hombros platónicos

no por idealista

el versado en historia de la filosofía griega

sabrá a qué me refiero

el lego en tal materia

alzará los hombros

lo cual ilustra pedagógicamente tal analogía

este hombre que junta con esmero rara vez mis letras

sucumbe ante cualquier evento

que le distraiga de mi confección

ya he durado un par de horas en el escritorio

(en realidad es una estructura de lámina oxidada

con cucarachas diminutas) y no da con el final adecuado

con el tropo preciso para cerrarme el vientre

anda (disculpen que sea indiscreto

pero mi naturaleza es ante todo diáfana)

viendo revistas para adultos

y temblando como siberiano en bikini

le digo mudamente ponga final a mi encabalgamiento

sea con cacofonía o rima forzada

el muy digamos inspirado

anda aún contando los hoyitos de la licra

que cubre a la modelo eslava de la página diecisiete

señoritas / señores / jóvenes avezados en estas materias

hagan favor de poner el punto final que añoro

no me agrada esa moda de dejar las cosas en suspenso

ni ser tipificado como poema abierto

 

 

Cetrino 

 

Mi nombre es Mingitorio

conozco penas y glorias de hombres arrogantes y bribones

de banqueros y vendedores de lentejuelas

conozco el tamaño de su miedo

y el chorro de sus vergüenzas

soy íntimo de ese ojo único que llevan de visita a mis dominios

de la corrugada bolsa donde guardan un par de globos

no oculares pero si caídos como parpados de borracho decembrino

a veces más de alguno me ha confesado

hincado y con las tripas a flor de boca

las desgracias de su matrimonio

la ingente cantidad de estrés que acumulan con su amante

con la secretaria y la almacenista de su oficina

algunos rompen en llanto

otros

más ingratos

me han golpeado y pateado

cuando se retiran

dado mi diseño ultramoderno

emito una onomatopeya digna de poema

cuajjjjjjshuuupp

 

 

Mente

 

bueno / ahora puede encender su grabadora / daré mi confesión

primero / soy tímido y tiemblo cuando se me acerca una mujer

no puedo evitar imaginar un probable romance

usted sabe

no voy directo a la cama

(el brillo de mis ojos no se debe a que sea libidinoso)

es decir / no le corro la tanga sin su permiso

todo comienza con un saludo

ella es la que da el primer paso / la que saluda y pregunta algo

mientras yo le contesto y me extiendo en platicarle

de qué color es mi auto

ella desliza sus uñas sobre mi corbata

la cual también tengo que imaginar

luego

aquí viene la mejor parte

un puñado de tipos se acerca violentamente a ella

y la comienzan a agredir sin causa alguna

yo cambio a modo súper saiyajin

empiezo pateando las pelotas de los agresores

para seguir con el castigo

lanzo algún tipo de genkidama

y si veo que no se derriten sus cuerpos

o que no desaparecen en ese resplandor

pues saco una pistola

(a la par me pongo lentes oscuros

como los de Arnold Schwarzenegger

cuando interpreta al Terminator)

y comienzo a dar disparos

todos con un tino endemoniado

al más necio

le descargo el arma en la boca

por haber ofendido

a la chica en cuestión

tome nota por favor

mientras la batalla se sucede

procuro que tanto mis enemigos

como la mujer a la que socorro

reparen en las venas de mis bíceps

gruesas como mangueras de bombero

al acabar con todos mis contrincantes

le tomo la mano a la mujer para salvarla

del inminente fuego

tuve la precaución de sembrar algunas

granadas de fragmentación

buuuuuuuuuuuuuummmmmmmmmmmmmmm

corremos ella y yo

usted pensará que aquí es cuando me da el primer beso

no es así

pues aún es de día

asunto terráqueo de lo más refractario a lo romántico

así que me tomo la libertad

de dar un puntapié al sol

para llamar a la luna con un chiflido

y haga de estrobo gigante

entonces es en ese instante cuando nos besamos

ella me confiesa

que soy el tipo que estaba esperando

y mi cara se ablanda

como la del príncipe encantado

me despido con otro beso ardiente

ella me ruega que no me marche así

por la cuerda de un helicóptero

y pues le informo que es inevitable

entonces

con mucha paciencia

ella se retira su hermosa tanga

sin siquiera mostrarme sus partes pudendas

y me regala ese objeto

el cual guardo con esmero

ahora ya puede apagar la grabadora

me reservo la segunda parte de la historia

soy escrupuloso

no quiero estérilmente antojar a nadie

 

 

 

Pedro Mena Bermúdez Ha publicado los libros: Pútrida voz (poemas 2004-2005), ICL, 2007; The City (poemas, 2009), ICL, 2010; Unheimlich (poemas 2005-2010), Fondo Editorial La Rana, 2011; 12 Voltios (Compilación del primer Encuentro Nacional de Poetas en León), ICL, Conaculta, INBA, 2013; La corbata y otros ensayos, Editorial Los otros libros, 2016; Tizne (poemas 2012-2016), ICL, 2017; Heráclito, Cinosargo Ediciones (Chile), 2017; Círculos de Agua (Compilación de poetas del estado de Guanajuato), Fondo Editorial La Rana, 2018. Ha colaborado en revistas impresas y electrónicas de México, España, Chile, Ecuador, Venezuela, Perú, Alemania y Estados Unidos.

 

 

 

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