Román Villalobos. Tres textos

 

Aquella noche soñó que cientos de ranas solicitaban su vida a cambio

 

una vecina es una antena parabólica para los deseos

oscuros de la raza ella abre la ventana y la raza

construye casas alrededor arregla los autos se pone a talar árboles y mi

vecina le pone calcas políticas a su camioneta color de oro viejo y mi vecina

se pone a sí misma los pies para no avanzar mucho por rumbos por donde

nadie se da cuenta si viene o va o llega o despega o aterriza salvo

el vecino el raro el de las cortinas roídas el muchacho el que yo

creo ser esto que yo ingenua-mente creo haber sido por momentos

 

 

Abrígate cuando tengas frío y come cuando tengas hambre

 

no hay nada inorgánico todo es

vulnerable no existe una línea

geométrica evidente entre tú yo mis vecinos los

criminales de guerra la línea de sucesión de los

papas los satélites el uranio nuestra historia

perdida nuestra necedad nuestro llanto

entero quedará en este punto en esta

enana blanca

 

 

Emigrarán los gansos y todo se cubrirá de fría escarcha

 

esta es una broma un juego de niños para reglas

perdidas enciendo una vela y luego otra no me hacen caso voy a terminar

comiéndome la cera árboles de cera el show del zoológico para los

sábados y mi maestro zen aplaude en primera fila procura

nunca dejar de reírte de nuestros problemas hoy abro

tu oído y te grito que tú que yo que

todos somos la mascota de casa comida por leones que ya no

pueden con el salario mínimo

 

 

 

Román Villalobos. Lagos de Moreno, 1991. Escribió Pequeña ciudad eléctrica (2016) y 1/4 del libro Pieza de paso (2015).

 

 

 

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