Samanta Galán Villa. Sin título

 

Los recuerdos de mi infancia

mueren al ritmo

de una máquina

de coser

 

C O L O R D E T A R D E L L U V I A

y atmósfera primitiva

 

el dolor de mi madre

se purifica con el silencio.

Su boca semilla enterrada

en surcos de la tierra

que desaparece

 

En la televisión

C A S O S D E L A V I D A R E A L

 al fondo niñas

que sueñan

 volverse pájaro

no logran dormir 1

 


1  La siguiente escena se desprende de la primera vez que supe de un cuerpo mutilado. El padre manos cáñamo manchadas de sangre. Qué frío. La voz de los infantes se despliega por el cielo cometa sin hilo. La niña mutilada es un lenguaje que debo repetir hasta olvidar mi primer nombre. La ciudad se desvanece en agua y también se pierden las fumarolas de montañas que son hombre y mujer enterrados.

En el laboratorio subterráneo de los gusanos fluorescentes descansan los restos de mis seres queridos. La muerte también es un camino experimental.

 

 

Imagen: Henri Prestes

 

 

 

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